Esos
que nos hacen plenos y verdaderamente felices, esos que nos unen con nuestra
propia y única esencia: los sueños, pero también el amor, la añoranza y la
emigración son temas que aborda El Tiempo
es un hábil tramposo, del escritor Humberto Arenal publicada en 2015, por
la editorial Letras Cubanas con prólogo de Daniel Díaz Mantilla quien, además,
a petición de la viuda de Humberto al fallecer este, le da conclusión a la
obra, singular novela que ya figura en el panorama de la literatura cubana
actual.
En
La Habana corren los últimos años de la década del cuarenta del siglo pasado,
Alejandro –un joven cubano- decide embarcarse en una aventura en busca de sus
quimeras, el derrotero Nueva York; su más anhelado deseo es convertirse en todo
un artista lejos de cualquier tipo de intenciones diletantes. A partir de este
momento encuentros y desencuentros, la paternidad, amores y dolores, recuerdos:
un ir y venir del pasado al presente entre un mar de melancolías que dejará
huella en su protagonista.
Escrita
en el ocaso de su vida, esta, la última e inconclusa obra del escritor, se nos
revela desde diferentes voces y lapsos, la búsqueda, el viaje, se entretejen y
emergen como sustanciales arquetipos argumentales.
Inspirada
en los años en que su autor vivió en la gran megalópolis, más que una
evocación o mera recreación, la narración frisa los géneros de la ficción y la
biografía; esconde en la urdimbre de su trama un sinfín de trazos de la
historia que comparten Cuba y EE.UU. a través de los tiempos. Obra para admirar
y disfrutar de paso como su protagonista Alejandro, a ese ícono de los espacios
urbanos culturales del mundo moderno, también llamado selva de asfalto o
zoológico humano.
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