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La voluntad de prevalecer



Al decir Graziella Pogolotti brevemente sobre cultura: “Incluye, por supuesto el espacio artístico literario, pero desborda ese marco, lo cual explica que se mantenga en la vida de las comunidades y constituya un componente indispensable para articular la sociedad, para establecer vínculos entre quienes la integran”
Diez años esperó La voluntad de prevalecer desde la publicación de la primera de sus entrevistas en el periódico JR en 2006 para ver reunidas en un solo cuerpo dieciocho de ellas. Presentado en abril de 2017 por ediciones Boloña bajo la autoría del periodista Mario Cremata Ferrán, es ante todo un texto de género periodístico en su forma más clásica de pregunta-respuesta. Es además una apología para quienes han resguardado por largo tiempo los saberes de toda una nación.
Aunque los reunidos aquí pertenecen en su gran mayoría a nuestra intelectualidad, el autor también ha querido alcanzar a otros más apegados al mundo de las artes escénicas, como la danza, el teatro, la música etc.
Mario Cremata inicia estas conversaciones con el músico e intelectual Harold Gramatges, donde podemos medir la dimensión que su pensamiento alcanza por los caminos de la música. Sobresalen las palabras vibrantes de amor pero aun incautas de la poetisa Carilda Oliver Labra. De Rosa Fornes destaca su fastuosa sencillez, y por otro lado la ecuménica cubanía de Monseñor Carlos Manuel de Céspedes.
Interesantes son las tímidas pero atemperadas respuestas de la Dra  y crítica de arte Adelaida de Juan. Resultará reveladora quizás para los más jóvenes la aparición de Aracelis García-Carranza, con su necesaria obra legada y erigida sobre los anaqueles de la Biblioteca Nacional. Cierra este volumen el dialogo con Eusebio Leal donde prevalecen sin importar la pregunta sus contestaciones llenas de verdadero amor a La Habana, a Cuba, a la Patria. 
Sus intensas y reflexivas páginas que suman más de doscientas, no impiden que la lectura se vuelva entretenida y palpitante teniendo en cuenta su estructura conservadora y peliaguda. Nos vamos a encontrar con sinceras y perspicaces argumentaciones, hasta algunas inescrutables o simplemente austeras negativas. No es casual que el ambiente universitario de los años juveniles de muchos de los interlocutores junto a sus maestros, amigos, y parejas luego muchos devenidos matrimonios se nos repitan una y otra vez durante todo el libro. Pareciera como si pudiéramos construir un árbol genealógico de una gran familia.
Estamos en presencia de un ejemplar que enriquece si dudas ese tesoro perpetuo, imperecedero y un poco insondable, que siempre nos acompañará: la cultura.

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